Somos el 4% de todo lo que existe…

Los científicos han determinado, recién iniciado el siglo XXI, que en realidad sólo conocemos el 4% del Universo. Conocer significa, desde luego, observar -con la vista, con aparatos, incluso de forma indirecta…- y, por tanto, comprender más o menos cómo funciona todo. Esto significa que los humanos y demás seres vivos, La Tierra misma, los planetas del Sistema Solar, las estrellas próximas al Sol, nuestra Vía Láctea, las demás galaxias, los supercúmulos de galaxias… todo eso, sólo supone el 4% del Universo. Eso quiere decir que existe otro 96%, sí, del que se sospechaba desde hace ya algún tiempo su existencia. Pero aún no tenemos ni idea de qué esta hecho ese 96%…

El Paradigma Real Time Web y su impacto

Internet, desde su nacimiento, ha ofrecido la posibilidad de acceder a un número virtualmente ilimitado de información en tiempo real. Pero ese “tiempo real” no siempre ha sido así de literal, es decir, la información, en muchas ocasiones, tardaba en fluir por la red. Por ejemplo, los buscadores como Google siempre funcionaron con su propio archivo de la web, que tardaba en actualizarse horas y a veces días desde la modificación de los sitios originales. La novedad del paradigma Real Time Web (RTW) o de la web en tiempo real es precisamente la posibilidad de acceder y recibir información de todo tipo de manera instantánea, información que es proporcionada en la mayoría de los casos por los propios usuarios, y además, la de poder construir multitud de servicios sobre toda ella o mejor dicho, contando con ella.

La Era de la Postgenómica

Vivimos tiempos de grandes cambios, de una revolución sin precedentes en las ciencias de la vida. Somos protagonistas de excepción. De la mano de unas tecnologías impensables hace menos de una década, la genómica ha quedado atrás y la biología molecular vive en lo que se ha dado en llamar la “Era de la Postgenómica”. Este desarrollo ha convulsionado no pocas áreas, desde la biotecnología a la medicina personalizada. La lucha contra el cáncer y otras enfermedades cuenta ahora con recursos que hacen que por primera vez seamos optimistas, aunque como todo en la vida esta tecnología también puede tener su lado oscuro. Pero vayamos por pasos, desde el principio.

Ordenadores Cuánticos

¿Cómo serán los ordenadores del futuro? Esta pregunta, como todas las relacionadas con la previsión de desarrollos tecnológicos, no tiene una respuesta fácil. Probablemente, esos ordenadores no tengan nada que ver con los actuales; o, tal vez, sean superados por otros equipos que aún están por descubrir. Lo que está claro es que, en algunos ámbitos, cada vez se necesitan computadores más rápidos y con mayor capacidad de almacenar y procesar datos.

Frenar el Cambio Climático

Lonnie Thompson, uno de los principales expertos en cambio climático del mundo, ha publicado un artículo en The Behavior Analyst en el que afirma que si los humanos no moderamos el uso de los combustibles fósiles mitigando así el calentamiento global, nos enfrentaremos a cambios climáticos para los que no tendremos tiempo de adaptarnos.

Terraformación de Titán

De todos los mundos que existen en el Sistema Solar, Titán, la luna más grande de Saturno, es uno de los pocos astros que nos permitiría pasear por su superficie sin un traje presurizado, con tan sólo una mascarilla de oxígeno… siempre y cuando fuéramos capaces de soportar sus ¡179 ° C bajo cero!

Chispazos de vida consciente

Podemos considerarnos afortunados. Esta pelota de agua con algo de tierra en la que vivimos quedó, tras una gran carambola cósmica, a una distancia tal de la Gran Bola de Fuego que la vida que conocemos se hizo posible. Ni demasiado cerca como para que los océanos se evaporaran -tal y como ocurre en Mercurio- ni tampoco lo bastante lejos como para que se convirtieran en hielo, como les ocurre a la mayoría de los planetas más allá de Marte.