La voz de la ciencia
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Cromosomas salvajes, cromosomas de monstruos

Cromosomas salvajes, cromosomas de monstruos

Eduardo Costas

Nadie llega nunca a saber la relevancia que tiene lo que hace

 

Debía ser el mes de abril de 1985. Estábamos inmersos en una apasionante carrera científica para desvelar la estructura de los cromosomas de unos extraños microbios llamados dinoflagelados. Entre la extraordinaria diversidad de la vida en la Tierra, solo 2 grupos de organismos se hicieron acreedores al prefijo “dino”, que significa monstruoso: los saurios monstruosos o dinosaurios y los flagelados monstruosos o dinoflagelados. Y no es de extrañar, pues estos microorganismos producen toxinas tremendamente dañinas, entre ellas la saxitoxina, un veneno tan potente que se les daba a los pilotos de los aviones espías U2 norteamericanos para que se suicidasen antes de caer en manos de los soviéticos si los derribaban.

De aquella hacía poco que los dinoflagelados habían matado a varias personas y había que darse prisa en desvelar su biología para poder controlarlos. Nosotros trabajábamos de sol a sol. En ciencia no hay segundo puesto y al menos había un grupo de franceses, otro de ingleses y un par de grupos de norteamericanos que nos llevaban mucha ventaja en la investigación. Y nosotros llevábamos casi un año cosechando fracaso tras fracaso. Estábamos desanimados. Nuestro jefe, el Dr Goyanes, intentaba consolarnos diciendo que la ciencia experimental era muy difícil. Pero yo estaba a punto de tirar la toalla. Dejaría la tesis y me dedicaría a otra cosa…

Esa tarde yo estaba especialmente deprimido. Un nuevo fracaso. Y me fui del laboratorio un poco antes de las ocho. Mi intención era ir a mi tienda de discos favorita. En el escaparate estaba Cromosomas salvajes del grupo El Aviador Dro y sus obreros especializados. Me gustaba Aviador Dro. Compré el disco y corrí a casa a escucharlo. De aquella, yo era un becario; mi “cadena” de música y los LPs -por supuesto de vinilo- eran mi única posesión material de valor…

Creo recordar que la canción “cromosomas salvajes” era la tercera que escuché. Nos venía al pelo eso de “y ya no puedo controlar mis cromosomas salvajes y ya no puedo dominar mi DNA”. Nosotros, lo que no podíamos controlar eran los cromosomas y el DNA de los dinoflagelados. Enseguida la grabé en una cinta. Al día siguiente la llevé el laboratorio. La escuchábamos a oscuras en la sala del microscopio electrónico…

 

Me gustaría decir que nada mas ponerla se hizo la luz y fuimos capaces de desvelar la complicada estructura de los cromosomas de dinoflagelados. Pero no fue así. Sin embargo el disco de Aviador Dro nos dio ánimos. Seguimos trabajando y fracasando.

Unos cuantos meses después tuvimos éxito.

Un año mas tarde publicamos el artículo sobre los cromosomas de dinoflagelados en una de las mejores revistas internacionales. Tuvo cierta relevancia e incluso se recogió en algunos libros especializados de genética.

Por supuesto yo me doctoré cum laude gracias a que pude controlar los cromosomas de los dinoflagelados. Y con los años acabé como Catedrático de Genética.

Han pasado muchos años y ya soy un hombre mayor. Pero aún sigo pensando que, los Cromosomas Salvajes, al ritmo tecno-pop de El Aviador Dro y sus obreros especializados me empujaron lo suyo… ¡Muchas gracias Aviador Dro!

Doctor Eduardo Costas

Eduardo Costas es Catedrático de Genética en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, Académico Correspondiente de la Real Academia Nacional de Farmacia y  Promotor de Biotehcnological Environmental Solutions

Concierto de Aviador Dro "Cromosomas Salvajes" el 28 de enero de 2017

https://www.ticketea.com/entradas-concierto-aviador-dro-en-madrid/

 

Publicado por Carlos Burguete Prieto